
Pie de foto: Estudiantes de la asignatura de Sostenibilidad y Comunicación en la Ciénaga de Mallorquín.
Los estudiantes de sexto semestre de la asignatura de Sostenibilidad y Comunicación del programa de Comunicación Social y Medios Digitales, vivieron una jornada el aprendizaje, y reflexión ambiental que culminó con la siembra de mangles en la Ciénaga de Mallorquín.
Redactado por: Luzkarina Miranda Sarmiento.
La dimensión ambiental del segundo ciclo de la signatura se aprende fuera del aula. Así lo vivieron 45 estudiante, acompañados por la directora del programa y docente de la asignatura Margarita Quintero y la docente de la signatura Luzkarina Miranda, participaron en una experiencia de inmersión en la naturaleza que permitió relacionar los contenidos académicos con la realidad ambiental de la ciudad y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente con el ODS 13: Acción por el Clima y ODS 14: Vida Submarina.
El recorrido comenzó en el punto de encuentro alrededor de las 7:00 a.m. en la Iglesia Cristo Resucitado de la urbanización la playa. Desde allí, se caminó hacia el muelle de la Ciénaga, acompañados por el guía local Alejandro Rodríguez, quien fue pieza fundamental para reconocer de cerca las características y dinámicas de este ecosistema.
Bajo la brisa de la imponente ciénaga de Mallorquín, comenzó la sesión de aprendizaje de este humedal costero de tipo estuario y la laguna costera, donde se mezcla el agua dulce del Río Magdalena y el agua salada del Mar Caribe. El recorrido permitió a los estudiantes acercarse a la riqueza de su flora y fauna y conocer el papel que cumplen los manglares dentro de este ecosistema.

Pie de foto: Traslado en lancha en la Ciénaga de Mallorquín.
En la ciénaga crecen cuatro tipos de mangles, entre ellos: rojo, negro, amarillo y zaragoza o gris. Por otro lado, este ecosistema cumple una función vital para la biodiversidad y son el refugio de aproximadamente 155 aves migratorias.
“Estoy muy agradecimiento con la Universidad de la Costa, especialmente con el programa de comunicaciones, porque las docentes y estudiantes dejaron una semilla en la Ciénaga de Mallorquín.” Manifestó Alejandro Rodríguez.

Pie de foto: Docente de la asignatura Luzkarina Miranda, guía local Alejandro Rodríguez y la directora del programa y docente de la asignatura Margarita Quintero.
Esta actividad reafirma la apuesta del programa de Comunicación Social y Medios Digitales por una formación que trasciende el aula y conecta a los estudiantes con las realidades de su entorno. Desde esta perspectiva ‘la educación experimental’ planteada por John Dewey, reconoce que el aprendizaje puede construirse a partir de experiencias significativas vinculadas con las necesidades y desafíos de la sociedad.
“Para mi esta experiencia cambió mucho mi perspectiva sobre el medio ambiente, ya que pude entender más sobre los mangles y los tipos que hay gracias al guía” comunicó la estudiante Alejandra Lemus.
En el aula durante el segundo corte, abordaron temática relacionadas con la dimensión ambiental, entre ellas el ‘Earth Overshoot Day’, una fecha que señala el momento exacto en que la demanda de recursos naturales de la humanidad supera la capacidad de los ecosistemas del planeta para regenerarlos durante ese mismo año. En 2026, esta fecha se ya pasó, fue el 30 de julio. Por eso, esta asignatura, invita a los estudiantes a la reflexión ambiental e impulsa acciones que contribuyan a los Objetivos de Desarrollo Sostenible cómo esta salida de campo.
“Considero importante que los estudiantes participemos en estas actividades porque fortalecen nuestro sentido de pertenencia y nos conectan con el entorno. Al plantar manglares en Mallorquín, pudimos aportar directamente a su cuidado y comprender que nuestras acciones, aunque sean pequeñas, pueden contribuir a conservar estos espacios para el futuro.” Expresó la estudiante Valerie Baldovino.
De la reflexión a la acción
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la siembra de mangles. Con esta actividad, los estudiantes pasaron de la reflexión a la acción y comprendieron que hablar de sostenibilidad también implica participar en iniciativas que contribuyan a la conservación y restauración de los ecosistemas.

Pie de foto: Estudiante Sareth Jimérez sembrando mangle rojo (Rhizophora mangle).
“La Universidad de la Costa sembró 60 mangle rojo o Rhizophora magle que ayuda a preservar el ecosistema. Muchas pero muchas gracias en el nombre de la ciénega mallorquín” enfatizó el guía local Alejandro Rodríguez.
Desde el programa de Comunicación Social y Medios Digitales se continúa promoviendo salidas de campo que permitan a los estudiantes conectar los conocimientos adquiridos en el aula, con las realidades de su territorio. La Ciénaga de Mallorquín se convirtió en un espacio para observar, comprender y actuar.